Juan Luis Fisch Cabeza de Vaca Blog

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Ocho piscinas naturales de Málaga como alternativa a la playa en el verano de la «nueva normalidad»

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Varios ríos de la provincia forman hermosas charcas de aguas cristalinas rodeadas de naturaleza que son perfectas para relajarse

Ocho piscinas naturales de Málaga como alternativa a la playa en el verano de la «nueva normalidad»

Los últimos meses han sido atípicos. Tras semanas encerrados en casa por la pandemia, las playas son el mayor reclamo de la Costa del Sol para relajarse y empezar a disfrutar la temporada estival. Pero las medidas de seguridad van a provocar que las visitas a los arenales sean distintas este año y quizá es buen momento para explorar otras oportunidades de recreo en la provincia.

Las piscinas naturales son la opción perfecta si uno busca evadirse del bullicio de la ciudad y disfrutar de la naturaleza. La provincia de Málaga cuenta con varias charcas, concentradas en su mayoría en la Costa del Sol y la Serranía de Ronda, en las que darse un chapuzón. Para acceder a algunas es necesario hacer una ruta previa de senderismo, pero todo esfuerzo tiene su recompensa y al final camino encontrarás estos espectaculares parajes en los que vivir el verano de la «nueva normalidad».

El Chorro

Pantano del Chorro

Pantano del Chorro 

Todo un clásico. El embalse del Conde de Guadalhorce, llamado originalmente pantano del Chorro, no solo abastece de agua a la provincia. Se ha convertido en un fuerte atractivo para el baño y la práctica de deportes náuticos. Es el único junto al de La Viñuela con zonas aptas para el baño de forma oficial, y cuenta además con el aliciente de estar muy próximo al Desfiladero de los Gaitanes, donde se encuentra el popular Caminito del Rey.

Charco de las Viñas (Ojén)

Charco de las Viñas

Charco de las Viñas 

Muy próximo al cementerio de Ojén se encuentra el charco de las Viñas, que durante décadas a hecho las veces de piscina municipal. El paraje es mérito del río Tejar, un afluente del río Real y lo mejor es que es un lugar de fácil acceso desde el pueblo, bajando a pie unas escaleras ubicadas junto al camposanto.

Charco Frío (Benaoján)

Charco Frío

Charco Frío

Es probablemente uno de los espacios naturales más hermosos de la provincia. En el parque natural de la Sierra de Grazalema se encuentra el Charco Frío, justo a los pies de la Cueva del Gato. Penetrar en ella está prohibido, pero solo por la poza merece la pena la visita. La temperatura del agua hace honor a su nombre y la zona central es la de mayor profundidad. El paraje fue declarado en 2011 Monumento Natural de Andalucía.

Charcos del Infierno y la Paloma (Casares)

Charco del Infierno

Charco del Infierno

Desde los emblemáticos Baños de Hedionda, parte un camino paralelo al cauce de río Manilva por el que llegar al charco del Infierno, una poza encajada en un barranco que hace que el río se precipite en varias cascadas. El acceso es algo complejo, de ahí que no esté tan masificada como otros enclaves. De camino entre los Baños y el Charco del Infierno se encuentra también la poza de la Paloma, donde el agua ha tallado una acequia en la pared rocosa.

Río Turón (El Burgo)

Río Turón

Río Turón

El río Turón forma a su paso por Ardales algunas pozas singulares, pero es más cerca de El Burgo donde deja estampas extraordinarias que los vecinos de los pueblos cercanos han disfrutado durante décadas. El charco del Largo del Dique es idóneo para nadar, a pesar de que la temperatura del agua es bastante fría. La vegetación de este enclave de la Sierra de las Nieves crea algunas zonas de sombra en las que instalarse para pasar el día.

Charco del Canalón (Istán)

Charco del Canalón

Charco del Canalón 

La cascada artificial creada por un canal de riego hace del Charco del Canalón un lugar muy visitado durante la temporada de verano. Emplazado en el término municipal de Istán, forma parte del curso del río Verde, que cubre de verdín las piedras, por lo que resulta complicado caminar sin resbalarse. La poza es bastante profunda y las rocas de la orilla son perfectas para sentarse.

Charca de las Nutrias (Estepona)

Charca de las Nutrias

Charca de las Nutrias

El río Castor, que nace en Sierra Bermeja, deja a su paso por el término municipal de Estepona una bonita poza de aguas transparentes conocida como Charca de las Nutrias. Para llegar a ella hay que recorrer parte del curso del río y un carril de tierra cortado al tráfico. Un pequeño sacrificio para disfrutar del entorno. Sus principales atractivos son sus dimensiones y que cuenta con una pequeña playa en la que descansar tras el camino.

Pozas del Padrón (Estepona)

Pozas del Padrón

Pozas del Padrón 

También en Estepona, el río Padrón deja una postal de ensueño. Las aguas cristalinas de la Charca de la Extranjera reflejan intenso verde de la vegetación que le rodea, que además concede sombra en algunos puntos. Se puede acceder en coche hasta una explanada en la que aparcar. Desde este punto parte un ramal hasta el cauce y ascendiendo varios metros se llega hasta la charca.

En el caso de las dos últimas de la lista, la charca de las Nutrias y las pozas del Padrón, el Ayuntamiento de Estepona, siguiendo las recomendaciones sanitarias por la pandemia del Covid-19, desaconseja el baño al tratarse de zonas de agua estancada. Si bien, el acceso no está prohibido. Otros consistorios de la provincia sí han tomado la decisión de cerrar o prohibir el uso recreativo de algunos espacios naturales, como el río Chillar (Nerja) o las pozas de Barranco Blanco (Coín).

Baños romanos de la Hedionda

Baños romanos de la Hedionda

Las aguas malagueñas que curaron a Julio César

El paso del tiempo ha dejado varias historias y leyendas en torno a los Baños de la Hedionda (Casares) que hacen de este lugar todo un reclamo para vecinos y turistas. Las aguas sulfurosas de este manantial que surge del río Manilva desprenden un hedor desagradable, que algunos atribuyen a que fue en este punto donde el diablo exhaló su último aliento tras ser expulsado por Santiago.

A tenor de las visitas, lo que es seguro es que sus aguas tienen propiedades. Las leyendas atribuyen la construcción de los baños al propio Julio César, que mandaría edificarlos en el siglo I a-C. tras aliviar una enfermedad hérpetica en sus aguas.

Precisamente, en este enclave, junto al macizo de la Utrera, se apostaban las huestes del que fuese emperador de Roma -pretor en aquel tiempo- a la espera del enfrentamiento con Pompe.yo. Los soldados, azotados por los picores de la sarna, encontraron alivio a esta y otras enfermedades de la piel al bañarse en sus aguas.

Escrito : ABC de Sevilla

By Juan Luis Fisch CdV